A veces me siento,
-no sé-
solo.
Como si no hubiera gravedad,
y yo quedara a la deriva,
en el espacio,
sin la menor idea
de a dónde estoy yendo.
Me gustaría aprender japonés,
y leer estos versos en su idioma original.
Estoy seguro de que su sonido sería
indescriptiblemente
crudo.
Más aun, si cabe.
Me habría gustado
también
conocer a Murakami.
Puedo imaginarle como la clase de persona
con la que podría compartir esta noche.
La gente solitaria,
ya sabéis,
está siempre despierta
de noche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario